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Elegir un método de adiestramiento

13 de febrero de 2015

Hoy en día hay dos grandes corrientes de adiestramiento. Las denominadas “Clásica” y “Positivo”.

Ambas tienen defensores acérrimos. Desde esta plataforma explicaremos mejor en que se basan cada una de ellas y sus consecuencias, para así facilitar al propietario un mayor entendimiento de ellas.

El Adiestramiento Clásico se basa en las teorías de dominancia. Según sus seguidores, el perro tiene que ser el mas bajo en la escala social que es la familia, siendo los propietarios los Alpha. Cuando un perro desobedece o tiene comportamientos que no se ajustan a sus expectativas esta siendo dominante y los propietarios no están siendo lideres.

Los métodos normalmente utilizados en el adiestramiento clásico son el castigo y la manipulación física cuando un comportamiento no deseado ocurre.

Las reacciones del animal a estos métodos varían entre perro y perro, los que tienen más miedo, suelen congelarse y esperar a que el propietario se calme. Los más asertivos o los que ya no pueden soportar mas castigo suelen defenderse de su propietario.

Como ya hemos visto antes, si el perro se defiende se le considera dominante, y por tanto según el adiestramiento clásico, el castigo no se ha entregado de la forma correcta o bien tiene que aumentar.

Aquí empieza una espiral de confrontación entre el propietario y el perro.

Las consecuencias pueden ir entre un animal que se resigna a su destino (normalmente con efectos secundarios, estrés, miedos, fobias, enfermedades) un animal que evita cualquier comportamiento en presencia de su propietario que anteriormente le haya reportado castigo (lo que el adiestramiento clásico conoce como un perro obediente) o un animal que acaba abandonado o eutanasiado por ser dominante, agresivo o imposible de manejar.

El Adiestramiento en Positivo se basa en los sistemas de aprendizaje canino, la reducción de estrés y el refuerzo positivo de situaciones.

Se educa al perro desde una edad temprana a lo que nos gusta que haga y se minimiza el acceso a oportunidades para practicar comportamientos que no nos interesan.

Los métodos; todo esto se consigue utilizando premios: bien comida, aprobación verbal, juegos o demás. Se minimiza también la oportunidad que el perro pueda tener de realizar comportamientos no deseados. Por ejemplo, si no queremos que muerda nuestros zapatos, no los dejamos al alcance cuando no estamos presentes para premiar el hecho de que los ignore y juegue con sus juguetes.

La reacción del perro, si el motivador (premio) es el correcto, es muy positiva, se ha creado un gran impacto en el y pronto relacionara ese comportamiento con algo positivo, con la consecuencia de que deseara volver a repetirlo ya que aporto algo placentero para el.

Las consecuencias de estos métodos promueven en el perro el sistema de aprendizaje. Este crea individuos mas centrados ya que entienden lo que se espera de ellos, son capaces de altos grados de concentración y de modificar su conducta mas rápidamente. Se promueve la comunicación desde ambos lados, ya que aquí el propietario no castiga sino que educa y guía.

Yo, personalmente abogo por la educación en positivo. No solo porque funciona, sino porque se ha demostrado ampliamente que las teorías sobre la dominancia son erróneas. Es en mi opinión la única opción ética a la hora de educar.

 

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